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sábado, 17 de marzo de 2012

Los neutrinos aclaran la simetría rota del universo

Los neutrinos aclaran la simetría rota del universo
Los neutrinos, esas fantasmagóricas partículas elementales que generan, por ejemplo, el Sol y los reactores nucleares en cantidades ingentes y que atraviesan la Tierra, las personas, y prácticamente todo lo que se encuentran sin delatar su presencia, protagonizan el último descubrimiento que ha puesto en efervescencia a la comunidad internacional de física de partículas. Técnicamente es una medida de una característica de estas partículas, pero puede convertirse en la llave para desvelar uno de los grandes misterios del universo: por qué está hecho ahora de materia y no de antimateria.

El hallazgo tiene todos los ingredientes de las grandes historias de la ciencia, con dura competición internacional entre grupos nutridos de físicos para hacerse con el trofeo del descubrimiento, sorpresa con el equipo que se hace con la primicia y alguna dosis de drama, ya que el terremoto y el tsunami que asolaron una extensa región de Japón hace ahora un año inutilizaron el laboratorio japonés que estaba en la carrera y que era uno de los fuertes competidores.

Además, el éxito se lo ha apuntado el experimento de Daya Bay, en China, lo que significa, como ha señalado Science, que la potencia asiática “ya ha llegado a la física de partículas”, sin olvidar la importante participación de especialistas de varias instituciones estadounidenses.

Conviene aclarar cuanto antes que este resultado no tiene nada que ver con la supuesta velocidad superior a la de la luz de los neutrinos que los científicos del detector Opera (en Italia) anunciaron el año pasado y que parece ser un error debido a una conexión defectuosa en la electrónica del experimento.

En Daya Bay hay seis grandes detectores para captar y estudiar los neutrinos generados en los reactores nucleares del conjunto de Daya Bay. Es similar al experimento francés Double Chooz, que ya avanzó el pasado noviembre datos parecidos pero no tan rotundos como para cantar victoria, con lo que Daya Bay, y para sorpresa general porque no se esperaban sus resultados tan rápido, se ha apuntado el tanto.

El parámetro que han logrado medir y el valor obtenido “es importante para entender cuantitativamente cómo, a partir de la sopa primordial que se generó tras el Big Bang —sopa en la que había una cantidad equivalente de materia y antimateria— hemos acabado en este universo en el que vivimos, que está hecho de la materia y apenas hay antimateria”, explica desde Estados Unidos Concha González-García, investigadora del ICREA (Universidad de Barcelona) y de la Universidad de Stony Brook. “Ese comportamiento diferente sería como una semilla que se propaga por todo el universo, como un grumo que acaba decantando la sopa, de manera que ahora solo hay materia primordial”, añade Belén Gavela, catedrática de Física Teórica (Universidad Autónoma de Madrid).

“Si la simetría entre partículas y antipartículas no estuviera rota, con la misma cantidad de materia que de antimateria, y dado que tienden a aniquilarse mutuamente, nunca se habrían formado en el universo galaxias, estrellas, planetas ni vida”, señala Enrique Fernández Martínez desde el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN).

Para entender el experimento de Daya Bay hay que entrar un poco en el extraño y fascinante mundo de la mecánica cuántica, donde las cosas, casi siempre, distan mucho de ser lo que parecen. En este caso se trata de medir un ingrediente de esas partículas elementales, los neutrinos, que se dan en tres tipos o sabores, como dicen los físicos. Ese ingrediente es determinante en la peculiar propiedad que tienen los neutrinos de transformarse los de un tipo en otro cuando recorren una distancia.

Alicia Rivera | ELPAIS.com

1 comentarios:

¡¿¡??! ¿Pero qué es lo que han medido?

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