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La Física de Astropartículas o Astrofísica de Partículas es un campo relativamente reciente de investigación que se dedica al estudio de las partículas elementales de origen astrofísico.

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La física de partículas es la rama de la física que estudia los componentes elementales de la materia y las interacciones entre ellos.

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Estudiar y determinar la naturaleza, energía y lugar de origen de los rayos cósmicos como vía para comprender mejor el origen del Universo.

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sábado, 28 de enero de 2012

Una española coordina la toma de datos de un gran experimento del LHC

Una española coordina la toma de datos de un gran experimento del LHC
María Chamizo Llatas es la responsable del funcionamiento del detector CMS para 2012-2013. Entre los objetivos está aumentar la energía de las colisiones en el LHC para incrementar los datos y dar más opciones a los experimentos para confirmar o descartar la existencia del bosón de Higgs a finales de 2012.

La investigadora María Chamizo Llatas, del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) y el Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear (CPAN), es desde este mes de enero la responsable de coordinar la toma de datos de CMS, uno de los dos mayores experimentos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), durante 2012-2013. Es la primera española en alcanzar la responsabilidad de la operación completa de un gran experimento como CMS, donde participan más de 2.000 científicos de 155 institutos y 37 países, entre ellos 88 españoles.

Chamizo Llatas ha sido nombrada Run Coordinator, figura responsable de la operación completa del detector CMS para optimizar la calidad de los datos que se toman cuando el LHC está en funcionamiento. “Esto supone coordinar la operación de los distintos subdetectores que forman parte del detector para obtener una alta eficiencia en la toma de datos y una excelente calidad de los mismos para su posterior análisis”, explica la investigadora.

Además, el run coordinator colabora con los responsables del sistema de adquisición de datos del experimento, el trigger, y con los responsables de la calibración de los subdetectores. Para Chamizo, los resultados sobre la búsqueda de nueva física o el bosón de Higgs en el LHC se basan en un perfecto conocimiento del funcionamiento del detector y en una alta eficiencia de la toma de datos para poder acumular el volumen de datos necesario para encontrar sucesos de interés, colisiones donde se generan las partículas que se pretenden analizar y que se producen con una probabilidad muy pequeña.

Asimismo, como parte de su nueva función, Chamizo es la representante de CMS en las reuniones con el resto de experimentos del LHC y con el director de aceleradores del CERN, en las que se planifica el funcionamiento del acelerador teniendo en cuenta el amplio programa de investigación que se espera cumplir.

A mediados de 2011 el LHC había producido la cantidad de datos que esperaba obtener en todo el año pasado, el primer paso para poner en marcha el amplio programa de investigación del LHC. Esto ha requerido una adaptación muy rápida de los experimentos para poder tomar una cantidad de datos cada vez mayor, ya que el LHC ha aumentado su luminosidad instantánea (cantidad de colisiones producida) por un factor cercano a 10 desde comienzos de 2011. María pasará a formar parte del comité ejecutivo del CMS y del órgano de gobierno de CMS.

Una vida entre aceleradores

María Chamizo Llatas es doctora en Física de Partículas por la Universidad Autónoma de Madrid y realizó su tesis en el experimento L3 del LEP, el anterior acelerador de partículas del CERN. Tras seis años trabajando en la Universidad de Ginebra (Suiza) como investigadora principal, donde profundizó en el estudio de las propiedades del bosón W con datos tomados en la segunda fase del LEP, participó en la construcción y puesta a punto del detector de trazas de silicio de ATLAS, el otro gran experimento del LHC, al mismo tiempo que ejercía de profesora en la Universidad de Ginebra.

Posteriormente se incorporó al experimento CMS donde tuvo un papel crucial en la preparación del sistema de detección de muones y en la puesta a punto de todos los subdetectores de CMS para su puesta en marcha en septiembre de 2008. El objetivo que se marca como responsable del experimento para 2012 es “optimizar el funcionamiento de CMS para obtener una calidad y cantidad óptima de datos, puesto que 2012 será crucial para elucidar la existencia del bosón de Higgs”. Actualmente se están llevando a cabo los últimos preparativos para fijar las condiciones de operación del LHC en 2012.

Según Chamizo, es probable que la energía de los haces de partículas que circulan por el acelerador aumente para obtener colisiones a 8 TeV, uno más de lo que se venía produciendo desde el inicio de su funcionamiento en 2010. “Este aumento en energía será beneficioso para la búsqueda de nueva física y el descubrimiento o exclusión del bosón de Higgs”, explica Chamizo.

CPAN | SINC

jueves, 26 de enero de 2012

Un laboratorio cultiva semillas de campos magnéticos galácticos

Semillas de campos magnéticos galácticos. Imagen: A. Ravasio, A. Pelka, J. Meinecke, and C. Murphy
Los científicos creen que tras el Big Bang se generaron campos magnéticos galácticos a partir de ‘gérmenes de campo’ producidos por ondas de choque. Esta teoría sobre la formación y evolución del universo ha sido examinada en un reciente experimento que reprodujo en un laboratorio el estado de plasma de estas etapas tempranas.

El origen de los campos magnéticos que cortan el medio interestelar es todavía un misterio. Parece que en las primeras etapas de formación del universo las protogalaxias ya tenían fuerzas magnéticas, que, de alguna manera, se mantuvieron y organizaron para formar el campo. Los científicos buscan el mecanismo primordial que dio lugar a las formaciones que hoy observamos.

“Nosotros hemos sido capaces de reproducir en el laboratorio, en una escala reducida, el estado de plasma del universo temprano”, asegura a SINC Gianluca Gregori, autor del estudio e investigador de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Los experimentos se realizaron en Francia, en el Laboratorio para la Utilización de Lásers Intensos (LULI) de la Escuela Politécnica.

“Las observaciones indican, en primer lugar, que los campos están presentes en los cúmulos, en las galaxias e incluso en el vacío”, relata Gregori. “Esta extensa magnetización se explica por la gran antigüedad de los campos, por lo que deben de tener un rol importante en la evolución de las galaxias”.

En el laboratorio los investigadores han podido examinar los mecanismos de generación de campos magnéticos. Sus resultados, publicados en Nature, son coherentes con las simulaciones numéricas que señalan que los campos magnéticos actuales provienen de ‘semillas de campos’ formadas por ondas de choque tras el Big Bang.

Según esta hipótesis, los pequeños campos después se extendieron, con un mecanismo de dinamo y otros procesos turbulentos para dar lugar a los que hoy se observan.

Explosiones generadas con láser

En su estudio, Gianluca Gregori y sus colegas utilizaron sistemas de láser de alta potencia para producir los ‘campos germinales’. “Generamos las sacudidas que creemos que dieron lugar a los campos de origen con ondas expansivas. Estas se obtuvieron mediante una explosión –que imita una supernova– generada al calentar mucho una zona pequeña con el láser”, describe Gregori.

En la fase protogaláctica, a medida que la materia y el gas se acumulaban formando galaxias y cúmulos, hicieron converger impactos de acreción provocados por la gravedad.

“La idea es que, generalmente, la onda de choque no es laminar sino que tiene remolinos, como se ve en la estela de un barco o de un aeroplano”, explica el astrofísico. Además, no tenemos un gas ideal sino plasma, por lo que hay cargas que se arremolinan produciendo un bucle que genera el campo magnético”.

Una tercera vía de investigación

Hasta ahora, las investigaciones en esta dirección se basaban en simulaciones numéricas. Pero, tal y como apunta el investigador “el problema es no lineal y se desarrolla en una amplia escala de espacio y tiempo, así que hace falta otra aproximación”.

En astrofísica otra vía muy utilizada –y la más clásica– es la observación. “Nos da una foto de cómo es el universo, pero la cantidad de información que podemos extraer es limitada”, señala Gregori.

El equipo de la Universidad de Oxford escogió un tercer camino: “Los experimentos escalados en el laboratorio permiten estudiar grandes escalas espacio-temporales y dan información detallada del estado del plasma. Este método es complementario a los otros dos y puede llevarnos a importantes descubrimientos”, declara el investigador.

SINC

lunes, 16 de enero de 2012

Nuevos resultados del proyecto BOSS sobre la enigmática energía oscura y los neutrinos

Nuevos resultados del proyecto BOSS sobre la enigmática energía oscura y los neutrinos
La colaboración SDSS-III, en la que participa el IAC, anuncia nuevos resultados del proyecto BOSS sobre la enigmática energía oscura y los neutrinos, las elusivas partículas subatómicas claves para entender tanto el origen del universo como las supernovas.

También se han presentado los resultados de los proyectos SEGUE, que proporciona información sobre la evolución de la Vía Láctea, y el recién iniciado APOGEE, que logra observar regiones del cielo muy oscurecidas por la presencia de polvo interestelar gracias a la luz infrarroja.

Una década mapeando el universo tiene su recompensa. La colaboración internacional Sloan Digital Sky Survey-III (SDSS-III), de la que es miembro el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha anunciado los retos que quedan pendientes hasta su conclusión, en 2014. Entre ellos, realizar un sondeo para trazar la historia de la Vía Láctea a través del estudio de más de 100.000 estrellas evolucionadas, algunas de ellas con casi la misma edad que el universo. Además, esta colaboración ha presentado resultados fruto del análisis de la mayor y más profunda fotografía del cielo nocturno captada hasta la fecha, concluida hace un año: su estudio ha permitido a los investigadores remontarse 6.000 millones de años atrás en el tiempo y profundizar sobre la naturaleza de las enigmáticas materia y energía oscura, que componen el 95% del universo sin que se sepa con certeza qué son. También se ha logrado determinar con gran precisión la mayor masa posible de los neutrinos, claves para entender tanto el origen del universo como las supernovas.

SDSS-III ha repasado todas estas cuestiones en la última reunión de la Sociedad Americana de Astronomía (AAS, en su acrónimo inglés), celebrada hasta hoy, viernes 13, en Austin (Texas, EEUU). El encuentro ha supuesto la puesta de largo del proyecto APOGEE, que emplea uno de los más eficientes espectrógrafos para luz infrarroja del mundo para capturar la composición química y los movimientos de más de 100.000 gigantes rojas a lo largo y ancho de la Vía Láctea. Se trata de un grupo de estrellas muy evolucionadas, que incluye algunas de las primeras que se crearon en el universo. Estos fósiles permitirán desvelar cómo creció nuestra galaxia devorando a otras de menor tamaño y quizá conocer algo de su futuro.

Para completar el proyecto APOGEE, los astrofísicos trabajan en el Observatorio de Apache Point (Nuevo México, EEUU) con un instrumento que incluye la tecnología más puntera en la óptica del infrarrojo. El investigador del IAC Carlos Allende, que lidera el equipo encargado del software de análisis de datos de esta iniciativa, destaca que el dispositivo se ha construido en el tiempo récord de un año y medio: “Considerando que integra las más modernas tecnologías de óptica en el infrarrojo, este espacio tan corto entre diseño y construcción es realmente asombroso”, afirma.

El astrofísico explica que APOGEE, al trabajar en la longitud de onda del infrarrojo cercano, se diferencia de otros proyectos anteriores porque logra vencer el polvo concentrado en el plano central de la Vía Láctea, que oscurecía la luz visible de las estrellas analizadas y dificultaba su estudio. “Así, se logran medidas de estrellas a grandes distancias en el plano de la galaxia”, apunta Allende, que es también coordinador científico de la colaboración SDSS-III en el IAC.

APOGEE se caracteriza además por su rapidez: la tecnología del dispositivo permite obtener espectros de alta resolución de 300 estrellas de manera simultánea, lo que agiliza en cientos de veces la velocidad de recolección de datos si se compara con los instrumentos habituales, que analizan las estrellas de una en una. En sus primeros seis meses de operación, el proyecto ha observado, con gran resolución, los espectros de 32.000 estrellas a lo largo de toda la Vía Láctea.

Diseccionando el disco de la Vía Láctea

En la reunión de Austin se han puesto asimismo en común resultados de otro de los proyectos del SDSSS-III: SEGUE II, que busca ampliar nuestro conocimiento de la vecindad del Sol en la Vía Láctea y que, por el momento, ha podido confirmar la teoría de que algunas nuevas galaxias surgen por la fusión de otras dos.

El proyecto, cuyo software para el análisis de espectros ha sido parcialmente desarrollado por el IAC, ha analizado la composición química de más de 118.000 estrellas de nuestra galaxia, algunas de ellas localizadas en su disco. Los últimos datos del proyecto confirman que la mayoría de las estrellas en la zona –la banda de estrellas más luminosa que se aprecia al mirar al cielo nocturno- orbitan alrededor del centro de la galaxia, su núcleo. Sin embargo, algunas de ellas bailan a otro ritmo: sus órbitas les llevan muy por encima y por debajo del plano de la galaxia. Un misterioso comportamiento.

Como explica Allende, nada mejor que SEGUE II para resolver el enigma: "El proyecto nos ha permitido pasar de tener medidas de la composición química de cientos de estrellas en la vecindad solar, a tener medidas de cientos de miles a distancias mucho mayores". Anteriormente, las medidas realizadas se centraban en las abundancias de hierro. Ahora, con estudios como el que desarrolla en el IAC la investigadora Emma Fernández, se busca obtener las abundancias de elementos como carbono, magnesio o calcio.

El avance que representa SEGUE II ha permitido describir la historia del disco de la Vía Láctea, que crece de dentro hacia fuera. Su primera generación de estrellas se componía de hidrógeno y helio. Con el tiempo, las estrellas convirtieron esos gases en elementos más pesados, como el calcio o el hierro. Con cada nueva generación de estrellas, las cantidades de éstos y otros elementos pesados crecía. Este árbol genealógico trazado por SEGUE sólo tiene una nota discordante en las citadas estrellas con órbitas extrañas: todas presentan una composición similar de materiales pesados, con independencia de su ubicación ¿Cómo llegaron hasta ahí? Las investigaciones de SDSS apuntan, entre otras hipótesis, a que se podrían haber desplazado por el impacto de la Vía Láctea con galaxias vecinas.

Energía oscura y neutrinos

El último de los proyectos destacados en el encuentro de Austin es BOSS, que incluye observaciones con el telescopio Sloan que han dado lugar a la mayor fotografía -a todo color- del cielo nocturno captada hasta el momento. En total, más de un billón de píxeles que precisarían 500.000 televisores de alta definición para observarse al completo.

La ingente información del proyecto ya está ofreciendo resultados. En la conferencia de Texas se han presentado las primeras cuatro investigaciones, que ahondan en el proceso de expansión del universo y en su composición. Aclarar este segundo extremo constituye uno de los grandes retos de la astrofísica para el futuro: la mayor parte del universo está compuesto por energía y materia oscura, cuya naturaleza aún no ha sido esclarecida. Los avances que se han realizado con BOSS, a partir del estudio de 900.000 galaxias luminosas, han permitido retrotraer la historia del universo unos 6.000 millones de años, aproximadamente el momento en que tenía la mitad de su edad actual. Sus primeras conclusiones apuntan a que la energía oscura supone un 73% del universo. Los cálculos tienen un margen de error de apenas el 2%.

Un laboratorio para el estudio de neutrinos

La composición del universo encierra otro misterio: los neutrinos. Estas partículas subatómicas de masa casi imperceptible están en el punto de mira de la física actual por la posibilidad de que viajen a una velocidad superior a la de la luz. La física de partículas aborda su estudio a través de átomos pero, según el investigador de la Universidad de Valencia Roland de Putter, “uno de los mejores laboratorios para investigarlos está en el universo”. Su equipo, a partir de los datos de BOSS, ha determinado con precisión la mayor masa posible de estas partículas en 0,3 electron-voltios (inferior a la trillonésima parte de un gramo), un mejor acercamiento a este dato del que se ofrece por parte de los métodos de la física de partículas tradicional.

La exactitud de la información es sólo el principio. SDSS-III próximamente publicará el nuevo conjunto de observaciones del proyecto ('Data Release 9'), que promete datos más precisos de las distancias a las galaxias, que sustituirán las estimaciones actuales.

Aunque el proyecto SDSS-III acabará en el 2014, ya están aprobados los nuevos proyectos que utilizarán el Observatorio Apache Point hasta el 2020. Para Ismael Pérez-Fournon, investigador del IAC y representante del Instituto en el Consejo Asesor de SDSS-III, los proyectos de SDSS dejan clara la importancia que tienen los telescopios de tamaño mediano equipados con instrumentación avanzada en la astronomía moderna. “El telescopio Sloan, cuyo espejo primario es de sólo 2.5 m de diámetro, cuenta con los mejores espectrógrafos para observaciones simultáneas de gran número de estrellas y galaxias, tanto en el rango visible como en el infrarrojo cercano. Por ejemplo, el proyecto BOSS obtiene cada noche espectros de varios miles de galaxias y de cientos de cuásares”, señala.

Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)

viernes, 13 de enero de 2012

El mapa más completo de la materia oscura del Universo

El mapa más completo de la materia oscura del Universo. Van Waerbeke, Heymans
La materia oscura sigue siendo uno de los principales misterios para los astrónomos. Los científicos saben que las galaxias están constituidas en su mayor parte por materia oscura pero ni pueden observarla de forma directa, ni saben de qué se compone. Ahora, un equipo internacional de astrónomos de la Universidad de Edimburgo (Escocia) y de la British Columbia (Canadá) ha elaborado un mapa que muestra cómo se distribuye la materia oscura del Universo a una escala sin precedentes.

Los investigadores, liderados por Catherine Heymans y Ludovic Van Waerbeke, han mostrado un Universo compuesto por una compleja red cósmica de materia oscura y galaxias que se expande en una región de 1.000 millones de años luz.

"Saber cómo se distribuye la materia oscura es el primer paso para comprender su naturaleza y cómo encaja con los conocimientos que actualmente tenemos sobre la física", explica Ludovic Van Waerbeke, de la Universidad British Columbia.

Los científicos calculan que un 23% del Universo estaría compuesto por materia oscura mientras que menos de un 5% sería materia ordinaria. El resto, aproximadamente un 72%, es energía oscura.

Para elaborar el mapa, los investigadores del proyecto 'Canada-France-Hawaii Telescope Lensing Survey (CFHTLenS)', analizaron imágenes de 10 millones de galaxias en cuatro regiones diferentes del cielo. La materia oscura no puede observarse directamente así que los astrónomos estudiaron la distorsión de la luz emitida desde estas galaxias. Los resultados obtenidos tras las observaciones coinciden con los conseguidos en simulaciones realizadas con ordenador.

"Es fascinante ser capaces de 'ver' la materia oscura mediante la distorsión espacio-tiempo. Nos permite un acceso privilegiado a esta misteriosa materia del Universo que no puede ser observada de otro modo", asegura Van Waerbeke.

La mayor parte de las galaxias estudiadas en este proyecto se encuentran a una distancia de unos 6.000 millones de años luz. La luz captada en las imágenes tomadas por el telescopio CFH (Canada-France-Hawaii Telescope) fue emitida cuando el Universo tenía 6.000 millones de años, es decir, aproximadamente la mitad de edad que tiene en la actualidad.

Catherine Heymans, de la Universidad de Edimburgo, confían en que radiografiando más materia oscura de la que ha sido estudiada hasta ahora, estaremos más cerca de entender sus características y su relación con las galaxias de nuestro Universo.

En los próximos tres años, los astrónomos que participan en este estudio esperan multiplicar por diez la zona cartografiada por el proyecto CFHTLens.

Teresa Guerrero | ELMUNDO.es

jueves, 12 de enero de 2012

Obtienen el límite más preciso de la masa de los neutrinos

Obtienen el límite más preciso de la masa de los neutrinos
Un equipo liderado por investigadores del Instituto de Física Corpuscular (IFIC, CSIC-Universidad de Valencia) y de la Universidad de Barcelona ha obtenido el límite más preciso hasta la fecha de la masa de los neutrinos gracias a la observación de las galaxias. Los resultados revelan que la suma de las masas de los tres tipos de neutrinos que existen no representa más del 6 por mil del total de la masa-energía del cosmos, lo que se traduce en que es dos millones de veces inferior a la masa del electrón.

Investigadores del IFIC y de la Universidad de Barcelona lideran un estudio que determina la restricción más precisa de la masa de los neutrinos con datos de distribución de galaxias obtenidos por el Sloan Digital Sky Survey (SDSS-III). La principal conclusión del análisis, presentado este miércoles en la reunión anual de la Sociedad Americana de Astronomía (AAS), es que la suma de las masas de los tres tipos o "sabores" de neutrinos que existen (electrónico , muónico y tauónico) no representa más del 6 por mil del total de la masa-energía del cosmos.

De esta información los científicos deducen que esa suma de masas de la partícula (que oscila entre sus tres formas) no debe exceder de 0,26 electronvoltios, dos millones de veces inferior a la masa del electrón. Determinar con precisión la influencia de la masa de los neutrinos en el universo es fundamental para estudiar su evolución, ya que hasta hace poco se creía que estas partículas carecían de masa y, por tanto, no aparecía en los modelos cosmológicos. Este análisis representa un avance en la comprensión de las propiedades de estas partículas a partir de mediciones cosmológicas.

El análisis, que se encuentra disponible en el repositorio digital arXiv y se ha enviado para su publicación en Astrophysical Journal, se basa en datos obtenidos de una selección de 900.000 galaxias luminosas, que pueblan la mayor parte del espacio y que son muy utilizadas para estudiar la distribución espacial de galaxias. Esta selección procede de las galaxias analizadas hasta ahora por el experimento BOSS, que forma parte del tercer SDSS. Este proyecto se inició en 2000 y desde sus comienzos ha examinado más de un cuarto del cielo nocturno y producido el mapa en color del universo en tres dimensiones más grande jamás realizado.

Con la información de la distribución de las galaxias, obtenida por la colaboración internacional BOSS usando un telescopio situado en el Apache Point Observatory en Nuevo México (EEUU), se han producido los cálculos más precisos hasta la fecha de cómo la materia se agrupó en cúmulos durante las etapas intermedias de la evolución del Universo. Además, en un análisis liderado por los investigadores del Instituto de Física Corpuscular Roland de Putter, Olga Mena y Elena Giusarma, se han utilizado estos datos para producir el estudio más preciso realizado hasta la fecha del peso de los neutrinos en relación al total del universo.

Los neutrinos son partículas elementales muy ligeras que apenas interactúan con la materia. Un neutrino de los tres tipos que existen puede atravesar 200 Tierras y permanecer inalterado. Por eso, su detección es extremadamente difícil. Hasta que se midió lo que se conoce como “oscilación de los neutrinos”, la transformación de un tipo a otro durante su recorrido, se pensó que no tenían masa. Esta, sin embargo, sigue sin conocerse. Además, aceptar que los neutrinos tienen masa implica grandes cambios en los modelos utilizados para considerar la evolución del Universo, ya que es una de las partículas más abundantes en el cosmos.

Hacia límites más precisos

El análisis realizado por el grupo de investigación español ha descubierto que la masa de los neutrinos no representa más del seis por mil del contenido total de masa y energía en el universo. Este parámetro está directamente relacionado con la suma de las masas de los tres tipos de neutrinos que hay, cuya medida aún no se ha realizado. Así, el grupo del IFIC ha determinado que el límite superior para la suma de las masas de los neutrinos debe ser inferior a 0,26 eV (electronvoltios). Para comparar, un electrón tiene una masa de unos 511 keV (kiloelectonvoltios), es decir 511.000 eV, o sea, que un electrón pesa dos millones de veces más que los tres neutrinos juntos.

“Esta es la restricción más precisa hasta la fecha a la masa de los neutrinos con datos de distribución de galaxias, y representa un gran paso en la comprensión de propiedades de las partículas a partir de mediciones cosmológicas”, explica Olga Mena. “Por experimentos de física de partículas sabemos que el valor mínimo de la masa total del neutrino es solo cinco veces menor que el límite superior que hemos encontrado. Nuestros resultados muestran que se puede alcanzar una detección cosmológica de la masa del neutrino, lo cual es sumamente interesante”, argumenta Roland de Putter, también de la Universidad de Barcelona.

Estos resultados fueron presentados el miércoles 11 de enero en la reunión anual de la Sociedad Astronómica Americana (AAS), que se celebra del 8 al 12 de enero en Austin (Texas). El grupo del IFIC de Valencia participa también en otros dos estudios realizados con datos del experimento BOSS. Uno de ellos utiliza la distribución de estas galaxias para determinar con precisión los parámetros que describen lo que se llama “Universo Lambda CDM”, un universo con geometría plana, una constante cosmológica y materia oscura fría. Esta constante cosmológica representaría la energía oscura responsable de la expansión acelerada del universo.

El otro trata de la llamada “Oscilación Acústica Bariónica”, una señal que se puede utilizar para medir con precisión la historia de la expansión del universo. La oscilación acústica bariónica es una reliquia de las ondas de sonido que viajaron por el Universo temprano cuando era una “sopa” de partículas (bariones y fotones) caliente, unos 300.000 años después del Big Bang. Las diferencias en la densidad de esta “sopa caliente” que crearon las ondas de sonido dejaron su firma como variaciones estadísticas en la distribución de la luz, detectables como variaciones de temperatura en el fondo cósmico de microondas y en la distribución de los bariones, detectable en los cartografiados de galaxias a gran escala.

El experimento BOSS busca esta señal de Oscilación Acústica midiendo el “corrimiento al rojo” (cambio en la longitud de onda de la luz que emiten las estrellas que sirve para medir su distancia) del espectro individual de millones de galaxias con técnicas de espectroscopía. Para cuando finalice el proyecto, en 2014, se pretende haber analizado 1,5 millones de galaxias luminosas rojas, y para 2012 se prevén los primeros resultados utilizando esta técnica. Mientras tanto, el estudio fotométrico del SDSS utiliza muchas de las mismas galaxias rojas analizadas por BOSS, aunque deduciendo su corrimiento al rojo usando fotometría, es decir, determinando su brillo en cinco colores distintos.

CPAN | SINC

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